Es curiosa la relación entre la muerte y el rock, como se tiende a mitificar a músicos ya fallecidos, a ponerlos por encima de los que todavía están entre nosotros, sobretodo si encima la muerte les llego en "extrañas o dramáticas circunstancias". Mientras estos últimos copan revistas y telediarios los grandes músicos que nos van dejando por circunstancias naturales siempre lo hacen como en un segundo plano, dando la impresión de que enseguida pasan al olvido, no se, es mi sensación. Además otra de mis sensaciones es que aquellas muertes que de joven te impactaban, haciéndome participe de esa mitificaron, ahora, con el paso de los años, me parecen el resultado de un cumulo de "estupideces "(alcohol, drogas, inadaptacion…etc), vamos, de circunstancias evitables en personajes con una genialidad indiscutible, tocados por una mano divina en esto de la música pero con las mismas carencias personales que pudiéramos tener el resto de los mortales siendo devorados por el lado oscuro que trae consigo esa apisonadora que es la industria de la música.

Hutchence era un autentico ídolo de masas en su Australia natal y uno de los cantantes mas carismáticos que nos dieron la décadas de los 80 y 90, todo un portento de voz y dueño del escenario, todo un "frontman", lo tenia todo, fama, dinero (ya venia de familia adinerada), era adorado por las mujeres, pareja de mujeres como Kylie Minogue o Helena Christensen y encima era el cantante de una de las bandas claves para entender la música de los 80¨s, así que ¿que fue lo que le llevo a ser encontrado muerto en esas circunstancias?

Y mi elección musical es el álbum "Kick" de la banda de la que Michael Hutchence era cantante, INXS. Esta era conocida por ser la banda de los hermanos Farris, Andrew a los teclados y compositor principal, Jon a la batería y Tim a la guitarra, Kirk Penguily a la guitarra y saxo, Garry Gary Beers al bajo y Michael Hutchence como cantante y letrista principal.
El resto del albumes un laberinto de matices de rock, soul, donde lo mismo escuchas matices que me recuerdas a The Clash (The loved one), a unos Queen (Never tear us apart), rock clasico (Kick) con unas secciones de viento apabullantes o esa maravilla oculta al final del álbum llamada "Tinny Daggers", puro rock en mayúsculas, estamos hablando de un álbum que vendió 14 millones de copias, 10 millones de ellas en los EE.UU..
Todo esto con la voz espectacular de Mitchael Hutchence por delante, ídolo de masas y uno de los vocalistas mas importantes de esa época, todavía admirado por músicos y olvidado por las masas, así son las cosas.
Por cierto, una pena que Chals no siga jugando, de momento, entiendo sus motivos, espero volver pronto a disfrutar con tus fenomenales post en PAALM, mientras tanto seguiremos visitando tu blog.